HACIA UNA IZQUIERDA CÍVICA

...este planteamiento, que definimos como Izquierda Cívica, constituye el núcleo del discurso político de Ciutadans y recoge el valor humanista del liberalismo político y la sensibilidad social del socialismo democrático. Es un proyecto liberal, porque se orienta a la libertad de los ciudadanos para ser y para elegir los términos de su proyecto vital. Es un proyecto que se sitúa a la izquierda, porque no concibe una libertad efectiva sin justicia social y sin igualdad real de oportunidades para todos...

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Los mejores presupuestos posibles (para el nacionalismo, claro)

Hace unas semanas el Gobierno de la Generalitat presentó su proyecto para los presupuestos autonómicos del próximo 2017. Los de Puigdemont han manifestado que son mejores presupuestos posibles, pero no han dicho para quién. Lo que podemos observar en ese proyecto de presupuestos son las prioridades de un gobierno sin alma social, centrado en la exaltación del separatismo, que es lo único que ocupa a esa Convergència de nombre cambiante desde que en 2011 tuviera que buscar escapatoria al rechazo social que causaron sus recortes sociales y su corrupción. La estrategia les ha funcionado relativamente bien, gracias a los efectos de los años de ingeniería social de un Pujol que puso la administración autonómica al servicio de la inoculación de un sentimiento nacionalista al ritmo del tres por ciento. En ese sentimiento, construido mediante una mezcla de victimismo y de superioridad, descansan esos eslóganes indecentes de “Espanya ens roba”, “tenim un Estat en contra” o “ens volen aixafar”. Patrañas generadoras de odio que recuerdan al “Roma ladrona” que utiliza en Italia la ultraderechista Lega Nord.

Para el nacionalismo son los mejores presupuestos posibles ya que, con toda probabilidad, la partida con la que pretenden celebrar su referéndum separatista será impugnada y suspendida por parte del Tribunal Constitucional. Esa impugnación, necesaria para defender la igualdad de derechos políticos, económicos y sociales de todos los españoles, la querrán rentabilizar los nacionalistas, alimentando ese sentimiento suyo de victimismo. Ante una impugnación que servirá para proteger los derechos constitucionales de todos frente a los atropellos nacionalistas, éstos dirán que “tenim un Estat en contra”. De esa manera, la actualidad política catalana continuará orbitando alrededor de la exaltación emocional, dejando de lado el resto de cuestiones. Con esa estrategia, esa Convergència que todavía no se ha acostumbrado a pronunciar su nuevo nombre, busca ganar tiempo en el poder para acabar de reubicarse. Un tiempo que puede ganar si las diferencias y tensiones existentes entre CDC, ERC y la CUP pasan a un segundo plano para reunirse en la épica separatista. Lamentablemente, las necesidades de los catalanes no se cubren con épica, sino con políticas públicas e inversión en empleo, educación, sanidad, vivienda y dependencia.

Estos presupuestos pueden responder a los intereses de los herederos de Pujol en la medida en que no se ponga en evidencia la estrategia que los definen, siguiendo la huella de La estrategia de la recatalanización (1) seguida por el padre de la Corrupgència Cleptocrática. Una tarea, la de poner esa estrategia en evidencia, con la que todo aquel que tenga un compromiso con la igualdad de derechos y oportunidades de la ciudadanía, debe implicarse. Desde Ciudadanos registramos una petición en el Parlamento de Cataluña para que esos presupuestos no se tramitasen parlamentariamente, advirtiendo de su inconstitucionalidad. Y no cesaremos tampoco en denunciar en las instituciones -y donde haga falta- la miseria moral de un gobierno que elabora el presupuesto obedeciendo a un interés partidario, y no al interés general. Un gobierno autonómico que resulta lesivo para el bien común, no sólo en lo que respecta a la pertenencia a la comunidad política y a los derechos civiles, sino también en lo que refiere a la inversión en políticas de carácter social, como puede observarse al contemplar, entre otras barbaridades, que la partida presupuestaria destinada a abrir embajadas para la promoción del proyecto separatista en el exterior se duplica, mientras que la partida destinada a políticas de vivienda sólo se incrementa en un diez por ciento pese a las carencias estructurales en esta materia. Cuestión de objetivos y prioridades, sí. Y de ética.

1. La estrategia de la recatalanización:
http://www.tolerancia.org/updocs/ElPeriodico_Programa2000_CiU_1990.pdf

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